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Actualmente  la energía solar para generar energía eléctrica es una de las alternativas sostenibles más importantes, sobre todo porque ello significa la construcción de un mejor futuro para el planeta Tierra y para todos los individuos que en ella habitan. Básicamente el Sol es considerado por los científicos como una de las fuentes inagotables de energía, que puede ser aprovechada en el planeta Tierra, de tal manera que el desarrollo de la energía solar fotovoltaica y de las celdas solares en México en el siglo XXI es cada vez más acelerado porque representa un beneficio muy importante para la humanidad.

Durante muchos años, los investigadores buscaron las distintas formas de aprovechar la energía producida por el calor y la luz emitida por el sol hasta que se desarrollaron los modernos paneles solares. Decenas de investigadores de todo el mundo crearon un gran número de inventos muy funcionales, y que eran capaces de aprovechar la energía emitida por el sol; sin embargo, los inventos eran sumamente costosos, lo cual complicaba la inversión por parte de empresarios con respecto a este tipo de tecnologías. Al comparar estos sistemas con los bajos costos de los combustibles fósiles, la energía solar no prometía ser la alternativa de nuestro futuro.

Básicamente, lo que queremos decir es que la energía solar se ha intentado aprovechar desde hace ya mucho tiempo; por ello, en esta nueva entrada para el blog de Energeka, Soluciones en Ahorro de Energía, les explicaremos con amplio detalle algunas de los diferentes avances científicos que han permitido crear las celdas solares en México que actualmente conocemos, y que sin duda, han generado un impacto ambiental muy positivo. Esperamos que la siguiente información les sea de gran utilidad, y que además, les permita conocer con amplio detalle el por qué somos una de las empresas más importantes que actualmente existen.

Fue en 1839 cuando el científico francés Alexandre Edmon Becquerel experimentó por vez primera con una pila electrolítica que era expuesta en una sustancia con la mismas propiedades que la pila y observó que al ser expuesta a la luz, esta generaba más electricidad, descubriendo así lo que hoy conocemos como efecto fotovoltaico; sin embargo, fue hasta 1883 cuando un inventor estadounidense llamado Charles Fritts construye las primeras celdas solares en México con apenas una eficiencia del 1% de captación de energía. Este prototipo de celda solar es, sin duda, el parteaguas para la tecnología que ahora conocemos, sólo que esta celda estaba construida con Selenio, el cual actuaba como un semiconductor, y una capa muy delgada de oro.

La aplicación de las celdas de Selenio fue muy restringida debido al alto costo que representaba su fabricación, por lo que se trató de un invento que no prosperó en aquellos años. La aplicación de este invento se limitó únicamente a la luz de exposición de las cámaras fotográficas, ofreciendo un desempeño lo suficientemente aceptable como para ser utilizadas por varios años.

Pero fue en 1904, sólo 20 años después de los primeros experimentos con energía solar, que el físico norteamericano Henry Willsie creó un dispositivo capaz de almacenar energía durante el día para ser utilizada durante la noche. Sin duda, este invento representó un gran avance en materia de la implementación de tecnologías para aprovechar la energía producida por el sol. Lo cierto es que la búsqueda de los especialistas no paró allí, sino que continuaron las investigaciones bajo la lógica de poder perfeccionar los sistemas.

Fue hasta 1920 cuando el científico alemán, Albert Einstein llevó más a fondo las investigaciones de los efectos fotoeléctricos y la energía solar. En su investigación, Einstein descubrió que al iluminar con luz violeta (la cual produce corrientes de alta frecuencia) los fotones son capaces de desprender los electrones de un metal y generar corrientes eléctricas. Esta investigación de alto valor para el mundo de la ciencia lo llevó a ganar el Premio Nobel de Física en 1921.

Tuvieron que pasar otros 20 años para que se desarrollaran las celdas solares en México fabricadas con silicio, las cuales son utilizadas en la actualidad y que tuvieron su origen en 1940 y 1946, cuando el inventor norteamericano Rossell Ohl desarrolló el sistema. A partir de este descubrimiento, otros científicos de los laboratorios Bell perfeccionaron el invento con el objetivo de obtener una mayor eficacia de las células fotovoltaicas. Los científicos crearon celdas solares capaces de brindar energía eléctrica suficiente para su aplicación en diversas prácticas. Una vez que el desarrollo había sido tan importante en materia de celdas solares, fue necesario iniciar con sus aplicaciones prácticas, aplicación que tuvo lugar en los dos primeros satélites geoestacionarios de la Unión Soviética y de Estados Unidos.

Estas celdas fotovoltaicas tenían una eficiencia del 6%, una cantidad sumamente elevada, que permitió pensar que el desarrollo de esta tecnología había llegado a su límite; sin embargo, como es bien sabido, esto no ocurrió así, puesto que ahora tenemos celdas fotovoltaicas muy eficientes y capaces de proveer de hasta un 30% de la energía utilizada en casa.

El siglo XXI nació con una premisa de desarrollo sostenible. El creciente desarrollo industrial y los serios problemas de contaminación ambiental que esta trajo consigo obligaron a optar nuevos métodos de producción de energía, que permitieran conservar el equilibrio ecológico del planeta Tierra. Así, el aprovechamiento de la energía solar a través del uso de celdas solares en México es uno de los proyectos más importantes, y que sin duda, continua con miras para el futuro gracias a la eficacia que ha demostrado.

Si ustedes son de las personas que desean contribuir con el cuidado del medio ambiente a través del uso e celdas solares, lo mejor será que se pongan en contacto con nosotros, los expertos de Energeka, Soluciones en Ahorro de Energía, donde ofrecemos paneles solares a precios realmente competitivos y que les permitirán satisfacer las necesidades eléctricas de sus hogares o de sus oficinas.